Sustentabilidad

¿Qué es el corcho?

El corcho es la corteza del alcornoque, árbol que se encuentra esencialmente en el Mediterráneo occidental, en el sur de Europa y el norte de África. Durante su crecimiento, estos árboles van engrosando su tronco, acumulando hacia el exterior de la madera células huecas: el propio corcho. Esta capa aísla y protege las zonas más sensibles del árbol.

La corteza del alcornoque es asombrosamente autoregenerativa. Después de su extracción, el corcho se regenera de manera natural, aproximadamente cada 9 años, sin causar daño alguno al árbol. Esta característica única hace que el cultivo de corcho sea sostenible y respetuoso con la naturaleza.

Propiedades del corcho

El corcho es un material con unas características innatas únicas: resistente y ligero, aislante térmico y acústico, impermeable a líquidos, elástico y compresible, ignífugo (no se inflama ni propaga el fuego) e hipoalergénico. Pero, sobre todo, el corcho es un material 100% natural, renovable y biodegradable. Todo ello hace del corcho un material inigualable en la naturaleza.

100% natural y reciclable

El corcho es la corteza del alcornoque, por lo tanto, es 100% natural. Además, se puede reciclar para múltiples usos.

Impermeable a líquidos y gases

Totalmente impermeable a los líquidos y prácticamente impermeable a los gases, gracias a la suberina y cerina presentes en la constitución de sus células. Su resistencia a la humedad le permite envejecer sin deteriorarse.

Elástico y compresible

El corcho se comprime a la mitad de su ancho sin perder flexibilidad y recupera su forma al soltar la presión. Sus celdas llenas de gas le dan esta propiedad única. No aumenta de volumen al comprimirse y se adapta a cambios de temperatura y presión sin deformarse.

Aislante térmico y acústico

Los 40 millones de células de cada CC de corcho funcionan como un auténtico absorbente de decibeles, convirtiéndolo en un excelente aislante acústico y de vibraciones. Su estructura molecular le permite absorber el calor y conservarlo durante mucho tiempo.

Ligereza y flotabilidad

Más del 50% de su volumen es aire, lo que le confiere ligereza. Su densidad es de solo 0,16 gramos por cm³, permitiéndole flotar fácilmente.

Combustión lenta

La lenta combustión del corcho lo convierte en un retardante natural del fuego y una especie de barrera contra los incendios. El corcho no produce llamas y no libera gases tóxicos durante su combustión.

Antiestático e hipoalergénico

No absorbe el polvo y previene la aparición de ácaros y, por lo tanto, contribuye a la protección contra alergias.

Resistente a la fricción

El corcho es resistente al desgaste. Gracias a su estructura alveolar, se ve mucho menos afectado por los impactos o la fricción que otras superficies duras.

¿Cómo se produce el corcho natural?

La obtención del corcho no requiere la tala del árbol. Desde su plantación, se deben esperar 25 años para realizar la primera extracción de la corteza, lo que se conoce como “saca”, proceso que se repite cada 9 años. Esto permite que el árbol vuelva a regenerar esta corteza durante toda su vida, aproximadamente entre 200 y 250 años.

La extracción del corcho se realiza durante el verano, cuando el árbol se encuentra en plena actividad vegetativa. A pesar del desarrollo de la industria, la extracción sigue siendo artesanal, con hachas.

Como consecuencia, el corcho es un recurso natural renovable y excepcionalmente sostenible.